Los ácaros | Conoce sus principales características, tipos y cómo eliminarlos

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¿Te ha pasado que estás recostado en tu cama, y de repente, te pica la nariz y estornudas de forma constante, o despiertas con la necesidad de rascar alguna parte de tu cuerpo?… Es posible que estés expuesto a los «ácaros», arácnidos microscópicos que habitan a nuestro alrededor.

Colchones, alfombras, almohadas, peluches, ¡tu cuerpo!… y cualquier lugar oscuro y cálido que contenga polvo, es el espacio ideal para el desarrollo de estos pequeños organismos, y algunas de sus especies son responsables de alergias y otras enfermedades.

Ácaro de polvo o común, ácaro del queso, ácaro rojo de terciopelo y arador de la sarna, son algunas de sus especies representativas.

¿Quieres conocer un poco más sobre este extraordinario grupo de animales? ¡Da una ojeada a sus principales características, dónde se encuentran, de qué se alimentan, qué enfermedades producen y cómo eliminarlos de forma efectiva!

Ácaro
Ácaro

¿Qué son los ácaros y dónde se encuentran?

Los «ácaros» son pequeños organismos (en ocasiones, microscópicos) pertenecientes al filo animal más grande y variado, «Arthropoda», a la clase «Arachnida», y a la subclase «Acari, que significa “diminuto, que no se corta”, de allí su nombre»

¡En cualquier hábitat que puedas imaginar, hay ácaros!

Están distribuidos por todo el mundo, con especies terrestres y acuáticas adaptadas a todos los ambientes del planeta, así como a lugares urbanos y domésticos, agrupados en colonias y viviendo de forma libre o como parásito (sobre un organismo huésped).

Cuevas, pantanos, el mar, zonas polares, aguas termales, los desiertos, el suelo, las hojas, las orejas de un gato, la tráquea de las abejas, la piel del ser humano… son algunos de los lugares insólitos donde es posible encontrar ácaros.

Particularmente, ¡la piel de todos los humanos, produce suficientes escamas o restos de piel como para criar miles de ácaros durante varias generaciones!

Colchones, alfombras, telas, cobertores, sofás, la cara, pestañas, cejas, barba… representan un excelente microhábitat para los ácaros, pues brindan las condiciones que requiere para su desarrollo: calor, humedad y alimento (escamas de piel humana).

¿Sabías que…?  Hay una especie de periquito que cobija ¡25 especies distintas de ácaros en su cuerpo y en su plumaje! cada una con su propio microhábitat.

Características de los ácaros

A nivel externo

  • Cuerpo ovalado, alargado, cilíndrico; simétrico, dividido en dos regiones: anterior (o gnatosoma) y posterior (idiosoma), cubierto por un exoesqueleto (esqueleto externo) que lo protege y por sedas (pelos) que actúan como órganos táctiles.

La región anterior está formada por la apertura oral, dos piezas bucales en forma de pinzas (quelíceros) y dos estructuras sensoriales (pedipalpos), usadas para localizar y manipular el alimento.

La región posterior contiene gran parte de sus órganos, dos aberturas (una genital y otra anal), una especie de escudo (dorso) en forma de placas y cuatro pares de patas articuladas, es decir, divididas en piezas que se mueven (llamadas artejos).

Ciertas especies (Eriófidos) presentan solo dos pares de patas.

  • Carecen de alas y antenas.
  • La mayoría de las especies de ácaros son ciegas, solo algunas tienen uno o dos pares de ojos simples (ocelos), diminutas manchas sensibles a los cambios de luz.
  • Tamaño variable (desde 0,1 a 10 milímetros).
  • Presentan diferentes coloraciones, dependiendo de la especie y su alimentación (transparentes, blanquecinos, verdes, marrón claro, rojos, amarillos…)

¿Sabías que…? El tiempo de vida estimado del ácaro es muy corto, y varía entre 15 y 90 días.

A nivel interno

  • Sistema digestivo simple, dividido en tres áreas: estomodeo (parte inicial), mesodeo (parte media) que contiene al intestino y proctodeo (parte final) que culmina con el ano, por donde expulsa sus desechos.
  • Respiran mediante tráqueas (tubos finos), que pueden conectarse con pequeños agujeros en la piel (estigmas).
  • El sistema nervioso está formado por una pequeña masa y dos cordones nerviosos, que controlan los órganos sensoriales del cuerpo.
  • Tienen un corazón, que actúa con un sistema circulatorio abierto, transportando hemolinfa (sangre) a todo el cuerpo.
  • Poseen órganos reproductivos en el área del vientre; distinguiéndose hembra (ovarios) y macho (pene).

¿Cómo se reproducen los ácaros?

La reproducción es sexual y la fecundación es interna; la transferencia de las células sexuales del macho a la hembra ocurre de tres formas (según la especie):

A través del pene (miembro del macho); usando las pinzas como órgano copulador; o mediante un espermatóforo (bolsa diminuta que contiene el esperma), que puede ser transmitido de vientre a vientre, o depositado en el suelo para ser recogido por la hembra.

La mayoría de los ácaros son ovíparos (ponen huevos), algunos pueden ser ovovivíparos (ponen huevos que tienen un embrión formado y que está por nacer)  o vivíparos (que pueden tener organismos ya formados).

Pasados tres o cuatro días de la fecundación, la hembra pone los huevos (de 30 a 50 en una sola puesta); el desarrollo ocurre en cuatro fases: huevo, larva, ninfa y finalmente adulto, experimentando una serie de mudas para crecer.

¿Sabías que…? Los ácaros que habitan en la cara del ser humano (Demodex folliculorum) son tan pequeños, que una docena de ellos podría caber en la cabeza de un alfiler, y por cierto,  ¡se aparean por la noche, mientras duermes!

¿Cómo se clasifican los ácaros?

No se puede afirmar con certeza cuántas especies de ácaros existen en el mundo, si bien hay alrededor de 50.000 especies conocidas, se estima que existan miles más por descubrir.

Su clasificación es complicada y sigue en estudio; la más aceptada reúne las especies de ácaros en tres superórdenes: Acariformes, Parasitiformes y Opilioacariformes.

Acariformes

Es el más numeroso, con más de 30.000 especies distribuidas en 350 familias, y se caracteriza porque los pelos que recubren su cuerpo (sedas) están forrados con una sustancia que reacciona ante la luz del microscopio (actinoquitina).

Especies representativas

Ácaro de la cosecha (Trombicula autumnalis), ácaro de la harina (Acarus siro), ácaro del polvo (Dermatophagoides farinae)…

Opilioacariformes

Son los ácaros más antiguos, de extraña apariencia, que se distinguen por el largo de sus patas en comparación con el cuerpo y por mantener estructuras de sus antepasados (como seis pares de ojos).Reúne cerca de veinte especies.

Especies representativas

Opilioacarus segmentatus, Opilioacarus texanus, Eucarus italicus…

Parasitiformes

Son ácaros parásitos, es decir, habitan en seres vivos (especialmente aves y mamíferos, incluyendo el ser humano) y son causantes de diversas enfermedades. Las famosas garrapatas están incluidas en un orden llamado «Ixódidos»

Especies representativas

Araña roja (Tetranychus urticae), Eriophyes cerasicrumena, ácaro Varroa (Varroa destructor)…

¿Sabías que…? «Gamasellus» es un ácaro parásito y ciego, que usa los pelos sensoriales de sus patas para localizar a la presa, y una vez capturada con las pinzas (quelíceros), inyecta un cóctel mortal a su víctima.

¿De qué se alimentan los ácaros?

La alimentación de los ácaros varía según la especie, comportándose como:

  • Fitófagos: Se alimentan de plantas, vegetales, néctar de las flores, fragmentos de hojas, frutas.
  • Parásitos: Se alimentan de la piel o la sangre de su huésped (animal o ser humano).
  • Depredadores: Su dieta incluye microorganismos, pequeños artrópodos u otros arácnidos de menor tamaño (incluso ácaros).
  • Detritófagos: Consumen residuos orgánicos dejados por plantas y otros animales (escamas, trozos de piel, cabello, etc…).
  • Micófagos: Se nutren de hongos.
  • Saprófagos: Su sustento es materia vegetal muerta, madera, bacterias…
  • Coprófagos: Se alimentan del excremento de otros animales.

A ciertas especies de ácaros les agrada los alimentos dulces (postres, mermeladas, caramelos, la leche en polvo…) así como los granos y productos de almacén (vino, harina, jamón…).

¿Sabías que…? Algunos de nuestros alimentos son territorio de los ácaros, como el queso Mimolette, que debe su sabor a las actividades (y los desechos) del «ácaro del queso (Tyrophagus putrescentiae)»

Enfermedades que producen los ácaros

Cerca de unas 25 especies conocidas de ácaros son las responsables de provocar enfermedades alérgicas en animales y el ser humano, y la causa principal ¡son sus heces!

Sí, sus desechos fecales contienen una proteína que produce alergia a los ácaros, ocasionando en los seres humanos problemas respiratorios (asma y rinitis).

Particularmente, los «ácaros domésticos» son importantes productores de potentes alérgenos (sustancias que pueden provocar una reacción alérgica) en el polvo de la casa, que además contiene fibras, esporas de hongos, bacterias, restos de piel humana…

Ciertas especies son las responsables de crear enfermedades en la piel (escabiosis, dermatitis); incluso ¡los ácaros muertos pueden seguir causando alergias!

Asma y Rinitis

Producidas por el ácaro de polvo. El asma se manifiesta con tos, opresión torácica, sibilancias (sonido silbante al respirar) y dificultad para realizar ejercicio físico y reír; los síntomas persisten durante todo el año.

La rinitis ocasiona episodios de estornudos repetitivos, lagrimeo y en general, congestión nasal intensa, sobre todo cada mañana al levantarse de la cama, y por la noche al acostarse.

Escabiosis (Sarna)

Enfermedad causada por la hembra del «ácaro arador de la sarna» al cavar túneles en las capas externas de la piel de animales (perros y gatos), para alimentarse y depositar sus huevos, provocando en la piel comezón, irritación, enrojecimiento y llagas o úlceras.

Puede transmitirse de un organismo a otro por el contacto de la piel, incluso al ser humano.

Otras enfermedades

«Los ácaros Demodex folliculorum y Demodex brevis» provocan en el ser humano (y cualquier mamífero) inflamación de la piel, con la presencia de pequeños granos rojos en la cara, espalda y parte superior del tórax, así como una costra en la base de las pestañas.

Particularmente «el ácaro Piojillo de las aves» puede ocasionar anemia, al alimentarse de la sangre de su huésped (principalmente aves de corral, como gallinas).

«El ácaro Varroa sp» es el causante de la enfermedad de Varroasis, una grave afección en las abejas provocada cuando se alimenta de la hemolinfa (sangre) de las abejas adultas y de la cría.

¿Cómo eliminar los ácaros?

Regar con regularidad, emplear insecticidas y usar cubiertas orgánicas hechas de residuos de cosecha, mantendrán bajo control la presencia de ácaros en los cultivos.

Para eliminar los ácaros del colchón o la cama, uno de los métodos eficaces consiste en aumentar la ventilación de la casa, y reducir en lo posible, elementos que puedan acumular polvo (alfombras, peluches…) o bien, aspirarlos de forma constante.

También se puede airear el colchón, cambiar las sábanas continuamente, emplear fundas antiácaros, limpiar las áreas de la casa y usar productos químicos (acaricidas) de baja toxicidad.

En el caso de pacientes alérgicos a ácaros, es recomendable evitar el contacto con mascotas de pelo o plumas en sus casas.

¿Sabías que…? Un estudio realizado por la Universidad británica de Kingston demostró que dejar la cama sin tender ¡ayuda a que mueran los ácaros!

¿Hay algún tratamiento contra los ácaros?

Ciertos medicamentos antialérgicos pueden resultar eficaces para el tratamiento de las alergias provocadas por ácaros, así como antibióticos, cremas y lociones para las afecciones de la piel, que contienen sustancias químicas que destruyen a los ácaros y sus huevos.

Siempre es recomendable acudir a una consulta médica para obtener un correcto diagnóstico por parte de un especialista, con el correspondiente tratamiento.

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